28 nov 2011

¿Vale la pena perder la memoria?



Cuantas veces hemos deseado borrar un dia, un instante, un momento,
hasta un año de nuestras vidas a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo,
recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su
lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo
regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su
paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós. Si deseáramos en
algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo
a la frase "comezar de nuevo" ¿cuántas cosas no perderíamos? serían
como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza
y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación
de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y
la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez.
Quedarían atras los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos
hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos
mas cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más
hermoso, la sonrisa mas esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.
¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos
recuerdos? dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades
por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no
sabemos que nos espera.¿Vale realmente la pena perder la memoria?

19 nov 2011

No sabría de donde habría salido toda una vida sin....


-¿Todo cambia? SI. el día en el que estamos ,mañana no se llamará igual.. tendra otra fecha,
otro numero en esa fecha...
-¿Todo cambia? SI. los pajaros que vuelan ahora mismo
sobre nuestras cabezas, mañana no seran los que esten volando aqui ya...
-¿Todo cambia? SI. este segundo ,en el que estás leyendo esto, acaba de cambiar convirtiendose en otro segundo más....y ahora otro ,  y otro, otro...otro más, otro segundo más...
Todo cambia, si.
Ahora el entorno ha cambiado, ahora ya no veo el campo cuando miro a la ventana de mi habitacion,
ahora veo otra calle genial con autobuses a todas horas...
Ahora el entorno ha cambiado, ahora ya no veo todos los dias a las personas con las que he vivido siempre,
ahora veo todos los dias a personas con las que no habia vivido nunca...

-¿Todo cambia? Efectivamente, y.., ¿nosotros cambiamos con ello? Aunque no queramos, vamos agarrados a la vida...
vamos agarrados a la vida que tenemos a nuestro alrededor,
 agarrados a esos dias, fechas,a esos segundos,
a esas vistas por la ventana, a esas personas...

 Por lo tanto...  ¿nosotros?
TODO CAMBIA,  LAS PERSONAS NO.
 La esencia de las personas no cambia nunca...
esa esencia solo se adapta a estos cambios que ocurren a su alrededor.

Hecho de menos todo, y a la vez no hecho de menos nada,
Hecho de menos las cosas que han cambiado : mi casa, mi gente..
y no hecho de menos nada: me encanta esta nueva casa,  me encanta esta gente...

La mejor opcion , sin saber ni siquiera que existia ,y a ultimisima hora, fue venir AQUÍ.

Sino , si no hubiese venido aquí... !no sabria "de donde habria salido toda una vida sin verte"¡

5 nov 2011

.. Aquel TREN ..

Lamentablemente la verdad es otra. Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable. No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.


Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores. De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.


Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.

Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos. Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá otra persona ocupando el asiento.
No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.


Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible. Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.
Hagamos que nuestra estancia en este tren sea tranquila, que haya valido la pena.